Marcos Moreno González
Las tendencias son uno de los pilares de la moda, pero las
redes sociales han acelerado de manera drástica su velocidad. Antes el ciclo de
las tendencias solía ser de entre 5 y 10 años y eran presentadas por cantantes,
actrices, modelos… personajes públicos. Ahora, en cambio, se crean también de
la mano de inlfuencers o cualquier persona con presencia en redes que consiga
llegar a cierta audiencia. Estas tendencias de vida corta se llaman micro-tendencias.
Las micro-tendencias son tendencias que tienen un gran auge en redes sociales haciendo que por semanas o meses sean lo más deseado entre los creadores de contenido imponiendo el consumo de esta. Sin embargo, estas burbujas igual de rápido que nacen, se desvanecen. A menudo surgen de forma natural en plataformas como TikTok, donde nacen de la mano de creadores populares, ascienden de forma rápida y se cuelan en todas las páginas “Para ti” de los usuarios. En un periodo aproximado de un mes, incluso menos, la micro tendencia pasa de moda y nadie vuelve a hablar de ella. El problema surge cuando cadenas de moda rápida como Shein se hacen eco de ello y las convierten en fácilmente accesibles, perpetuando el consumo excesivo. Para que todas las novedades lleguen a tiempo las condiciones en las que se produce tienden a ser poco éticas, se utilizan materiales de poca calidad e incluso se han llegado a encontrar restos de químicos tóxicos en las prendas.
El concepto de micro-tendencia nace aplicado a la moda, pero realmente se puede aplicar a todo ya que se ven con artículos que se ponen de moda rápidamente por una alta tasa de exposición en redes sociales de este. Por ejemplo, en mi caso, a los sony angels son estos ángeles en miniatura con aspecto aniñado y pueril coleccionable y que cada paquete es sorpresa. Estas figuras llevan meses invadiendo las redes sociales, en especial TikTok, siendo artículos que acompañan a influencers que los coleccionan por cientos o estado adheridos a los móviles de famosos como Rosalía y su sony angel de melón. Por eso, me surge ¿Si no hubiera estado expuestos a decenas de videos de sony angels de verdad lo hubiera comprado de forma genuina? ¿Cuánto tardaré en quitar este incómodo muñeco de mi móvil porque ya siento que ha pasado de moda y lo aborrezco?
Carolyn Mair en su libro The Psychology of Fashion reflexiona sobre el deseo de comprar tendencia tras tendencia y cómo esto no tiene que ver con la capacidad de atención sino con la costumbre. Cuando los espectadores son testigos de cómo otras personas se alegran de ser percibidas por la ropa que llevan, sienten el deseo de adquirir esa misma prenda. Acostumbrarse a esa sensación, motiva a seguir comprando con la esperanza de reavivar ese placer y emoción.


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